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miércoles, 26 de octubre de 2016

“Destete natural y reflexiones sobre la crianza respetuosa” - Historias de mamás y papás en primera persona

Noelia nos comparte esta hermosa experiencia: 

"Quisiera compartir este proceso de “destete natural” que estoy viviendo. Mi hijo, que en unos días cumple 2 años, ha decidido que ya es tiempo de ir dejando la teta. Mi hijo, que hace no más de 2 meses tomaba teta como un “recién nacido” ya cree que es tiempo de dormirse solo.

Mi hijo, que se despertaba 2 o 3 veces por noche a pedir su teta, ya descubrió que se puede despertar y seguir durmiendo sin ella.

¿Cómo pasó? No lo sé, sí sé que mi hijo cambió. Que empezó a jugar con otros niños cuando antes no lo hacía, que cuando llegamos a algún lado no muy conocido puede entrar caminando, cuando antes iba upa y se enojaba. Que antes lloraba cuando nos íbamos y teníamos que dejarlo de los abuelos y hoy nos mira y nos saluda con un fuerte “tau tau” riéndose.

Yo creo que mi hijo tuvo todo lo que necesitó durante estos 2 años. Tuvo brazos las veces y el tiempo que quiso. Durmió siestas upa con mamá/papá/abuelos hasta que tuvo ganas. Tomo teta a libre demanda, sin tiempos, sin horarios. Duerme con papá y mamá y ahí se siente seguro, porque sabe que estamos a su lado para él. Mi hijo fue respetado, guiado y criado con amor durante estos 2 años. Tuvo y tiene los límites que necesita para crecer sanamente, pero también tuvo la independencia para explorar y descubrir el mundo.

Es feliz, es inquieto, es alegre, es colaborador, es aventurero, es cariñoso, es curioso, es un ser único lleno de vida, criado con todo el amor que se puede dar. Y hoy, él fue quien dijo que ya se podía seguir sin la teta.

Hoy estamos felices, porque queremos respetar sus tiempos, porque queremos que él deje lo que tenga que dejar cuando sienta que es el momento. Hoy fue la teta, mañana será el pañal o dejar de hacer colecho, no importa, lo que nos importa es que sea cuando él se sienta capaz de hacerlo, no cuando lo diga la amiga, la vecina el pediatra o la señora del supermercado. No, mi hijo es quien decide, él y solo él va a saber cuándo está preparado.

Lo quiero compartir porque como padres que practicamos la crianza respetuosa dudamos. Porque vamos a veces contra la corriente, porque cuando vienen las rachas de noches de desvelo nos preguntamos si estamos haciendo las cosas bien, y llegamos a la locura de dudar si dar tanto amor es bueno, de dudar si dar tanta teta, si está bien el colecho y tantas cosas que uno piensa.

Confiemos y disfrutemos. A pesar de todo, disfrutemos de nuestros hijos, que son mucho más sabios de lo que imaginamos.

Porque la crianza respetuosa es como una semilla, que se planta con mucha ilusión pero que sufre de lluvias de críticas, de vientos fuertes de opiniones, pero cuando sale el brote, ¡sí que es hermoso, sí que valió la pena!. Y eso que plantamos tiene unas raíces tan pero tan fuertes que trasciende generaciones, porque así será como traten nuestros hijos a los suyos o a sus sobrinos o a sus primos o a quien sea, porque la raíz va a quedar en ellos, no importa que elijan de sus vidas.

Dulce Crianza fue la primer página de crianza respetuosa que encontré. Fue un mes después de que naciera mi hijo, buscando soluciones para una lactancia que parecía ir al fracaso y que resurgió para seguir hasta casi 2 años .Gracias por llevarme a recorrer el camino de criar con respeto, de que se puede cambiar si sanamos nuestro niño interior y no repetimos patrones pensando que “a mí me criaron así y soy una persona de bien”.

Gracias, mi marido y yo hemos aprendido mucho durante estos dos años, hemos pasado noches hablando de nuestras infancias, de lo que no queremos repetir. Hemos llorado, también reído y nos hemos hecho más fuertes, para poder criar a nuestros hijos de otra forma, en base al amor y el respeto."

Gracias Noelía por compartir este relato hermoso.

Si sos mamá o papá y queres que se publique tu historia enviala a dulcecrianza@gmail.com

miércoles, 28 de octubre de 2015

LLEGAR A CASA LUEGO DEL PASO POR NEO - Historias de mamás y papás en primera persona.


"Cuando llegamos a casa con nuestro peke titán (Juan Pablo, nacido de 30 semanas), habían pasado 55 días de internación, era un 22 de diciembre y la despedida de la neo fue tremenda, al llegar ese día en el primer turno, la jefa de enfermeras nos había puesto un cartel a tres de los pacientitos, de los “hijos” sobre las cunas, para ese entonces ya estábamos en cuidados mínimos y algunos parientes cercanos lo habían podido ver tras el vidrio pero nada más, al ver los carteles que sólo decían el nombre de los bebés con goma eva, nos dimos cuenta entre lágrimas y abrazos que nos íbamos, no obstante, nos sobrevivo un terror inmenso, ¿cómo íbamos a tratar a nuestros bebés en casa?, ¿cómo cuidar tanta fragilidad?, ¿cómo frenar a todos los parientes que iban a querer ver ese bebé que no habían podido conocer en dos meses?.


Con mi marido decidimos mandar un mail prometiendo fotos y explicando que no íbamos a recibir visitas hasta que la pediatra nos autorizara, Juan había estado muy delicado y si bien muchos nos decían que ya había pasado todo, para nosotros este viaje recién comenzaba y la experiencia vivida nos había dejado muy sensibles y con muchos miedos. Sólo lo podrían ver los abuelos y tíos, ni amigos, ni primos y mucho menos niños en edad escolar, mi gordito tenía las defensas por el piso y su cuidado iba a ser fundamental para la recuperación.

Yo ya venía preparando la casa, había lavado cortinas, repasado una y otra vez pisos, baño, la cocina parecía el lactario, los muebles impecables.

La jefa de Neo, nos dio los papeles del alta, nos pidió que anotáramos preguntas para hacerle y nos dejó en claro que podíamos llamar a neo las veces que quisiéramos las 24 hs del día. Las enfermeras nos despidieron con lágrimas, abrazos y promesas de llevarles los bebés para que los vieran crecer, cosa que hasta hoy cumplo…. 6 años después de ese día.

Al llegar los tres a casa, nos sentamos con mi marido en el sofá del comedor y lloramos abrazados a nuestro bebé por largo rato, la angustia contenida era mucha y no podíamos creer que teníamos a nuestro amorcito entre brazos, sin embargo había una realidad latente, no conocíamos a nuestro hijo.

Si Juanpi lloraba no sabíamos por qué era, y eso era contadas veces, bañarlo nos daba miedo, si bien en la neo nos enseñaron a hacerlo antes de darnos el alta, pero siempre había una “Rosa”o una “Cristina” a mano para cualquier eventualidad. Alzarlo era un desafío, su cuerpito tan frágil, sus ojitos como tristes y asustados. Hubiera querido borrarle del cuerpo y del alma tantas malas vivencia a mi pequeño hijo que ya por entonces tenía dos meses de vida.

El seguimiento de los prematuros en el Hospital era nulo, por lo cual más temíamos por el gordo ya que nos esperaban médicos nuevos que no sabían su historia. Mucho de lo que hice fue por intuición. Yo preparé una carpeta con todos los estudios, y anoté los informes que me deban en la internación para llevarlo al médico que correspondiera y tener un resumen de la larga historia clínica de Juanpi.

La primera noche no dormimos nada, Juan era una máquina de hacer ruidos, nos habían recomendado poner una radio y no apagar la luz, pero él estaba incómodo y nosotros más aun, habría los ojos enormes, si bien sabíamos por los fondos de ojo que le habían repetido muchas veces que no veía mucho, hasta parecía que sentía otros olores, yo lo sentía asustado, eso sucedió por muchos días más, por las noches decidimos sacarlo del catre que estaba al lado de mi cama porque no lo veía y ponerlo con un moisés de viaje en el medio de la cama para verlo mejor, yo le ponía la mano encima de su cuerpito como cuando estaba en la servocuna y así se calmaba, el papá hacía lo mismo, y de a poco empezamos a “colechar”, una palabra que yo desconocía. Con cuidados extremos, pero con la seguridad que lejos de nuestros cuerpos no estábamos seguros ninguno de los tres".

Gracias Vanesa por compartir el relato.

sábado, 10 de octubre de 2015

HISTORIAS EN PRIMERA PERSONA: Lactancia y Vuelta al trabajo


Laura comparte con nosotros su gran esfuerzo para continuar con la lactancia exclusiva cuando volvió a trabajar.


"Para todos/as los que me decían que cuando vuelva a trabajar se me terminaba la lactancia materna exclusiva. Para los/las que me decían dale fórmula, no vas a llegar a juntarle la leche. Para mi jefa que no me deja sacarme leche en el trabajo (es madre y abuela. A veces creo que las menos solidarias son las mujeres) y mis compañeros/as, que no me cubren media hora aún cuando me ven dolorida por los pechos llenos de leche. Para mis compañeras madres, que me dicen que estoy loca porque me levanto a las 5 am para sacarme más leche que le de fórmula asi descanso. Para todas las mamis que dudan y creen que su leche no alcanza y que sus pechos no se llenan... 
SI SE PUEDE!!!. 
280 mililitros de oro blanco en 20 minutos para mi bebita hermosa que viene engordando y creciendo genial a pasar de que este sistema perverso quiere que bajemos los brazos. 
Viva la teta! 
Es hermosamente agotador. Claro que si!!. Porque lo bueno... 
Tarda en llegar, pero al final, al final hay recompensa!!".

Felicitaciones para Laura y para todas las mujeres que eligen seguir amamantando a sus bebés en un contexto que poco ayuda a hacerlo.



Si queres que se publique tu historia enviala a dulcecrianza@gmail.com

sábado, 22 de noviembre de 2014

¿QUÉ ES LA CRIANZA CON APEGO O LA CRIANZA RESPETUOSA?



La crianza denominada "con apego" o crianza respetuosa consisten fundamentalmente en el respeto absoluto por las necesidades emocionales del bebé. Reconocer, atender y ser empáticos con lo que le sucede al niño.

Es fundamental implicarnos emocionalmente con el bebé, comprender las diferentes etapas y los tiempos en su desarrollo. Entender que los bebés no nos toman el tiempo, no nos manipulan, sino que nos necesitan.

Lo principal en la crianza con apego es que prime el respeto y el amor, es brindarles a los niños un crecimiento en armonía y acompañarlos en forma cariñosa en todo momento. Esta atención que le brindamos generará un fuerte vínculo emocional entre el bebé y sus padres.

Algunas características de este estilo de crianza:

*Preparación para el parto: Informarse sobre la importancia del parto natural y de los primeros minutos de vida del bebé.

*Lactancia materna: La leche materna es el mejor alimento para el bebé, satisface todas sus necesidades y facilita el vínculo afectivo con la madre. Desde la crianza con apego se promueve que la lactancia comience desde el momento del nacimiento y se realice en forma exclusiva durante los primeros seis meses de vida. Luego se continúa con la lactancia como complementaria a la incorporación de alimentos sólidos. La lactancia prologada implica que sea sostenida hasta el momento que la mamá y el bebé lo decidan. El destete debe producirse en forma natural y gradual.

*Importancia del contacto físico – Porteo: Es una necesidad sumamente importante de los bebés, tanto como ser alimentado. Los bebés necesitan ser sostenidos y estar en contacto físico con su mamá durante la mayor parte del día. Para poder responder a esta necesidad constante de “upa” muchas familias optan por utilizar portabebés ergonómicos (significa que respetan la anatomía y fisiología del niño) en lugar de los clásicos cochecitos.

*Dormir con los hijos – Colecho: La necesidad de contacto de los bebés es durante el día y también durante la noche. Este es el motivo por el cuál durante los primeros meses tienen varios despertares nocturnos, estos no tienen como único fin ser alimentado sino que también da cuenta de esta necesidad de presencia materna. Muchas familias eligen dormir junto a sus hijos, lo cual le satisface esta necesidad al bebé y brinda más comodidad a la mamá para sostener la lactancia durante la noche. Dando por resultado que tanto bebé, la mamá y el resto de la familia descansen mejor.

*Atención al llanto de los bebés: Entender que el llanto es la forma de expresión del bebé, es su modo de comunicarse con nosotros. Cada vez que llora, algo le pasa, algo necesita y es función de los padres o adulto a cargo, atender ese pedido. Jamás debemos ignorarlos o minimizar las emociones de los bebés y niños. Debemos responder a ese pedido de ayuda.


Estos son algunos de los elementos de este tipo de crianza. La familia que elija esta forma para la vida de sus hijos no tiene que seguir como un reglamento cada ítem sino que cada uno podrá elegir lo que crea que es útil y le de bienestar a su familia. Siempre priorizando el bienestar del bebé. Para esto, es importante poder decidir desde la información y el convencimiento.

Breve respuesta a algunas críticas a la crianza con apego:

*Afecta a la intimidad de la pareja: Esta es uno de los argumentos en contra del colecho y de la lactancia prolongada. Es fundamental que el estilo de crianza sea consensuado por ambos padres. En este caso, la pareja podrá hallar nuevos momentos y lugares para encontrarse. Es importante ser conscientes que la llegada de un hijo siempre modifica la dinámica familiar. Más allá de donde duerma el bebé el constituirse como familia todo lo cambia. Es un desafío encontrar un nuevo modo de vincularse.

*Niños malcriados: “Malcriar” significa criar mal, con poco cariño, poca escucha, poca atención. Criar mal es dejarlos solos y que se acostumbren a que no obtendrán respuesta a lo que necesitan. Nunca se podrá “criar mal” por tenerlos mucho en brazos, por darles mucho amor, mucha contención o por enseñarles que tienen mamá y papá que les preocupa lo que les sucede.

*Niños dependientes: La sociedad actual en muchas oportunidades apresura la independencia de los niños. La crianza con apego acompaña el proceso gradual en que los niños van obteniendo su independencia, respetando los tiempos que necesiten. Los niños serán independientes en el momento que estén preparados para serlo. Los padres son guía y contención en ese camino.

*Falta de límites: Este estilo de crianza no implica que los niños hagan lo que quieran, libremente y sin restricciones. Los límites son parte de la vida, estos niños tendrán padres presentes que los acompañaran en el encuentro con los límites, les mostrarán los peligros, harán mediar las explicaciones y les enseñaran a encontrar alternativas y a lograr acuerdos. Los guiarán en el conocimiento del mundo y los ayudarán a superar las frustraciones que se les puedan generar. 

Estaremos criando hijos con confianza porque 
los hacemos sentir seres seguros, amados y comprendidos.
Lo primordial es criar hijos respetuosos sabiendo que primero fueron niños respetados.

Lic. Mariela Cacciola
Psicóloga especialista en Maternidad, Infancia y Crianza.
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domingo, 26 de agosto de 2012

La CRIANZA CON APEGO más allá de la LACTANCIA PROLONGADA y el COLECHO

Este artículo surge a raíz de cómo es tratada la CRIANZA CON APEGO en los medios de comunicación. Luego de la polémica nota de la revista TIME varios medios han hablado e intentado contar en que consiste esta forma de crianza.



En las últimas semanas un programa periodístico realizaba un informe sobre este tema. Del mismo participaban madres, psicólogas de diferentes concepciones teóricas y médicos pediatras. 

En éste, como en otros informes periodísticos, hay padres y profesionales que defienden los beneficios de que niños mayores continúen siendo amamantados y duerman con sus padres y otros profesionales consideran que esto genera consecuencias negativas en la salud mental y en el desarrollo de los niños.

Se intenta definir y abordar la CRIANZA CON APEGO y sólo se limitan a hacer referencia a la lactancia prolongada y el colecho.

Más allá que desde este espacio compartimos los beneficios que ambas cuestiones tienen en el desarrollo emocional de los niños consideramos que la CRIANZA CON APEGO y la CRIANZA RESPETUOSA van mucho más allá de la lactancia prolongada y el colecho. Estas son, en algunas ocasiones, consecuencias y no causa de una forma de crianza

La crianza con apego consiste fundamentalmente en el respeto absoluto por las necesidades emocionales del bebé. Reconocer, atender y ser empáticos con lo que le sucede niño.
Para ello es fundamental priorizar las necesidades del bebé y despojarse de la visión adultocentrista que esta sociedad nos impone. Seguramente escucharemos: "no lo tengas mucho a upa porque se va a malcriar", "te va a tomar el tiempo", "es demasiado grande para que siga tomando teta", "ya debería dormir toda la noche", "dejalo llorar que no le va a pasar nada". Estas frases lo único que logran es poner en veredas opuestas a padres e hijos. Nadie va a querer consentir a otro si pensamos que nos esta manipulando, esto genera una distancia emocional que impide que comprendamos y empaticemos con el bebé

En la crianza con apego es necesario ubicarnos en la misma vereda, implicarnos emocionalmente con sus necesidades, comprender las diferentes etapas y los tiempos en su desarrollo. Comprender que los bebés no nos toman el tiempo, no nos manipulan, sino que NOS NECESITAN. 

Como consecuencia de esto, muchos bebés continúan siendo amamantados y duermen con sus padres, pero esto no es la causa sino la consecuencia. También es posible una crianza con apego con bebés alimentados con leche artificial o una lactancia materna con una crianza sin apego. Lo mismo es aplicable al colecho.

La Attachment Parenting International (API), partidarios de la Crianza con Apego del Dr. Sears, intentan fomentar un vínculo seguro con los hijos mediante ocho principios que se identifican como metas a conseguir por los padres. Estos ocho principios son: 

           1. Preparación para el embarazo, el nacimiento y la labor como padres. 
           2. Alimentación con amor y respeto. 
           3. Responder con sensibilidad. 
           4. Utilizar la crianza de apego. 
           5. Incluir la crianza también durante las noches. 
           6. Proporcionar el cuidado cariñoso constante. 
           7. Practicar la disciplina positiva. 
           8. Esforzarse para un equilibrio en la vida personal y familiar. 

Lo fundamental en la crianza con apego es que prime el respeto y el amor, es brindarles a los niños un crecimiento en armonía y acompañarlos en forma cariñosa en todo momento.