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miércoles, 31 de mayo de 2017

Historias de mamás y papás en primera persona - Hoy: PUERPERIOS

PUERPERIO, intromisiones y la falta de empatía con ellas, las mamás.


"No me dejaron pasar mi puerperio en paz. 
Hoy empapada de informacion me doy cuenta que no pude pasar mi puerperio tranquila, relajada, tuve que aguantar mchas cosas que no eran necesarias. Tolere muchas cosas que me angustiaron (y a veces, cuando las pienso me siguen jodiendo). 
NO, no queria que le hagan tanto upa a mi bb. NO quise que mi abuela me venga a visitar al hospital cuando tuvimos que quedarnos unos dias mas internados. 
NO queria que mis suegros le hagan unas fiesta de bienvenida cuando tenia 15 dias de vida, atravesando una dolorosa mastitis. 
NO me gusto el comentario de mi cuñada que mi bb lloraba de hambre, cuando estabamos intentando que tome teta. 
No queria volver a juntarme a comer con nuestros amigos cuando todavia daba teta con pezonera. 
NO me senti bien cuando nadie me entendio y pensaban que estaba, tensa, enojada, de mal humor. 
Tuve que seguir guardando las formas, no mande a la mierda a nadie asi que eso fue una "ayuda" para pasar las sensibilidades del postparto rápido. Pero lloraba, lloraba cuando miraba a mi bb hasta los 2 meses mas o menos. En secreto, intentando que no salgan esas lagrimas, generando terribles dolores de garganta para no llorar. 
Espero que esto ayude a otras mamás. 
Cuando tengas a tu bb date lugar de hacer o dejar de hacer lo que quieras, cuando quieras, como quieras. Todo lo que te haga bien, hacelo. 
Sé una mama lo mas feliz que puedas, son cosas que se deben respetar ya esta, el entorno tiene que entenderlo y acostumbrarse. Y si no... ***"

Gracias Malena por compartirnos tu historia.


PRISA EN EL PUERPERIO

"Tuve un parto tan poco respetado. Me trataron como una niña caprichosa, y como niña caprichosa llegué a casa con un bebé en brazos, los pezones sangrando y una herida en el alma que me costaba llorar. 
Tuve prisa, prisa por sonreir, prisa por volver a salir, prisa por tratar de regresar a un estado "normal" que nunca volvió. 
Algo se me rompió dentro. 
Mi bebé no engordaba y mi mundo conocido se había esfumado nada, ni yo, era como antes. 
Fue duro y fue hermoso. Un renacer. Romper con todo, mirar mi herida, coger a mi bebé y decidir estar para ella. Sanar para ella. Entregarme, rendirme. 
En mi segundo puerperio me he cuidado mas, respetado más.
He escuchado menos lo de fuera y más mi corazón, ha ido todo mas lento y más amable. Y también ha tenido algún rato duro, y algún aprendizaje. 
Ya no me ha costado tanto dejar ir a la que fui. Ahora abrazo a la que soy y me entrego a mi bebé.
Y sueño con que otras mujeres puedan sanar su historia como yo estoy sanando la mía". 

Gracias Soledad por compartir tu historia.


Siguen llegando relatos poniendo en palabras sentimientos de un momento en el que tuvieron que ser silenciados... el puerperio. Están todas y todos (los papás también) invitados a contarnos su historia. Poner en palabras sana, repara, alivia, bienvenidos a aprovechar este espacio con esos fines. 
 

domingo, 2 de noviembre de 2014

Nuevo bebé. Segundos puerperios. Encuentros y desencuentros.

Sabemos lo mágico que es la llegada de un bebé a la vida. De eso nos han hablado mucho. Lo hemos escuchado, lo hemos visto y si tenemos suerte lo hemos vivenciado. Llega nuestro hijo, llega la magia, llega un amor infinito pero también llega el cansancio, llegan las noches sin dormir, llega la confusión, llega el desequilibrio. Toda esa mezcla es la que se vive en el puerperio

Esos primeros meses donde tenemos a nuestro bebé en brazos casi todo el tiempo. El día se nos pasa entre teta y teta. Debemos meternos por entero en un nuevo mundo y un nuevo idioma. Tenemos que alejarnos de nuestro idioma para comenzar a comprender otro, el idioma bebé. Que es único. Porque ese bebé es único. Para entrar en el mundo bebé y comenzar a vincularnos con él necesitamos entregarnos en cuerpo y mente. 

En esos momentos, nos sentimos débiles, tenemos nuevos miedos, nos cuesta salir de nuestro hogar, nos faltan deseos de conectarnos con otros. Necesitamos meternos para dentro para conocer a ese nuevo ser y para reconocernos a nosotras mismas. Brevemente, de eso se trata el PUERPERIO.

Los “segundos puerperios” serán más complejos aún.

En esta oportunidad, los invito a pensar que pasa cuando ese puerperio no es el primero, sino el segundo, el tercero o el que sea, qué implica atravesar esta etapa con la presencia de otros hijos

Alojar a ese nuevo bebé implica transitar ENCUENTROS Y DESENCUENTROS.

Animarnos a vivenciar plenamente el puerperio implica alejarnos un poco del mundo que nos rodea para recorrer el camino del ENCUENTRO con nuestro bebé y con nosotras mismas. Estos primeros tiempos de introspección para ENCONTRARNOS nos demanda íntegras, física y emocionalmente. Es inevitable que esto nos saque energía y disponibilidad para relacionarnos con nuestros hijos mayores. Con lo cual comienza un periodo de DESENCUENTROS con ellos. 

El embarazo nos prepara también para esto. En los últimos meses ya no podemos ser esas mismas mamás que éramos. El nacimiento del bebé marca el quiebre. La entrega y disponibilidad que teníamos por nuestro hijo ahora es necesario repartirla. La cuestión es que en esos primeros tiempos es tanta la demanda del nuevo bebé que sentimos que no nos estamos repartiendo sino que estamos desatendiendo al mayor. 

Muchas mamás se sienten desbordadas, sienten que el bebé consume toda su energía y no les queda resto para los demás. Mamás en fusión emocional con el recién nacido y que les cuesta acompañar las necesidades de los mayoresMamás que se sienten culpables porque se encuentran entre dos mundos que por momentos son difíciles de compatibilizar. Esta situación las angustia porque se sienten superadas y alejadas de sus otros hijos. Hijos que en muchos casos aún son pequeños y que tienen necesidades. Hijos que demandan y obligan a la mamá a salir de ese “mundo bebé”. Hijos que con la llegada del hermano también se ven movilizados. generalmente con muchos celos, que los expresan de diversas maneras, en ocasiones con malos comportamientos que encubren un gran enojo motivado por la nueva realidad. Todo esto acentúa el DESENCUENTRO.

¿Cómo podemos transitar estos momentos? ¿Qué necesitamos? No estar solas. Contar con ayuda. El rol de nuestra pareja será fundamental para sostenernos y sobre todo para sostener a los hijos mayores. Para esto nosotras debemos soltar y confiar en nuestra pareja y nuestros hijos. Ellos sabrán ENCONTRARSE para acompañarse. Conocer que nuestros hijos podrán capitalizar todo el amor que le dimos, que tienen reservas para esperarnos y respetarnos en este tiempo. Que han creado grandes vínculos que les facilitarán transitar esta nueva etapa. Cabe aclarar, que el padre es el gran sostenedor, pero también pueden serlo otras figuras como los abuelos, amigos, o quien sea que nos ayude. 

ENCUENTROS Y DESENCUENTROS. Con nosotras mismas. Con nuestra pareja. Con el nuevo bebé. Con los otros hijos. Con la vida misma. De eso se trata el PUERPERIO. En estas nuevas oportunidades tenemos que saber que si nos desencontramos es porque en algún momento estuvimos encontrados. Debemos confiar que el nuevo encuentro es sólo cuestión de tiempo. Un tiempo que traerá un nuevo equilibrio y grandes cambios que darán cuenta que todos hemos crecido, aprendido y nos hemos transformado en una NUEVA FAMILIA.

Lic. Mariela Cacciola
Psicóloga especialista en maternidad, crianza e infancia.

Este es uno de los temas que reflexionamos en el TALLER VIRTUAL: "HERMANOS. Cómo favorecer la relación. Si te interesa participar podes consultar mayor información del taller.