domingo, 3 de septiembre de 2017

¿Qué pasa cuando los adultos de la pareja tienen diferentes estilos de crianza?



ENTREVISTA REALIZADA PARA EL BLOG "CRIANDO PENSAMIENTOS"


¿Qué pasa cuando los adultos de la pareja tienen diferentes estilos de crianza? ¿Qué pasa cuando ante un mismo hecho su reacción es totalmente opuesta? ¿Hay modo de conciliar? ¿Podemos evitar entrar en conflicto permanente por cuestiones referidas a la crianza de los hijos?


Se trata de un problema sin duda muy sensible que afecta a miles de hogares y por el cual decidimos consultar a Mariela Cacciola, Psicóloga especializada en Primera Infancia y Crianza.


Mariela, ¿qué pasa cuando los adultos tienen diferentes estilos parentales frente a la crianza de los niños? Es un tema muy recurrente en las consultas que llegan a nuestra página y a nuestro grupo de Facebook. 

MC: Es un muy buen tema para pensar. Surge en todos los talleres. Los diferentes modos de crianza en la pareja. Que inevitablemente están en relación a los modos en los que cada uno fue criado y en la capacidad de cada uno de cuestionarse y no simplemente repetir el modo. El modo de crianza propio está tan arraigado que hace que no sea simple modificarlo a quien no esté dispuesto a hacerlo. Es inevitable que esto traiga conflictos en la pareja, no solo si fueron criados diferentes sino cuando uno sí está dispuesto al cambio y el otro no.


¿Y cómo encontramos un equilibrio?

MC: Para resolver esto en principio debemos apostar a la comunicación, poder conversar, reflexionar juntos que es lo que quieren para sus hijos y su familia. Poder establecer ciertos criterios y ponerse de acuerdo. Esto es lo fundamental, el diálogo. Pero si esto no ocurre, algo que siempre menciono en los talleres es que los chicos van aprendiendo los modos de cada uno y que pueden hacer con cada uno. Muchas veces nos han trasmitido que tenemos que tener un único criterio frente a ellos. Que mamá y papá se tiene que poner de acuerdo, y “bajar una sola línea”. Obviamente esto es lo ideal en ciertos temas pero no en todos.


¿Entonces cómo procedemos ante un tema en el cual no logramos ponernos de acuerdo?

MC: Lo fundamental es cuando están ambos juntos frente al niño no desautorizar al otro. A veces no se ponen de acuerdo, cada uno tiene sus propios criterios, mamá, papá, la abuela o la señorita en el jardín, se diferencian en sus modos y permisos. Ellos van a aprendiendo que pueden hacer con cada uno y que no. Ellos van aprendiendo la modalidad de cada uno. Si es necesario se le puede aclarar, mamá te deja hacer esto, papá no, o al revés. Ellos aprenden, supongamos que mamá es más respetuosa y da explicación a cada cosa que hacen, y papá no, simplemente dice no y no explica más, ellos van a asimilar esas diferencias y sabrán que esperar de cada uno. Esto más para lo cotidiano, reitero, que en las cuestiones más importantes lo ideal es poder ponerse de acuerdo, tanto para el beneficio de los niños como para la pareja.


¿Y si notamos que las diferencias son irreconciliables?

MC: Si no se pueden escuchar ni conciliar, consultar con alguien que pueda generar un espacio para que puedan escucharse y llegar a un acuerdo.



Las palabras claves, entonces, parecen ser dialogar, escuchar, conciliar, respetar, cuestionar. ¿Nos cuestionamos lo suficientemente a menudo el modo en que fuimos criados? No dudemos del cariño y dedicación de nuestros padres, pero sí permitámosnos reconocer que hoy día la información es mayor y el avance de las neurociencias ha modificado algunas creencias antiguamente muy arraigadas.


Dediquemos tiempo a conversar entre adultos, a leer juntos y escucharnos. Y si las diferencias nos acorralan, pidamos ayuda. Ayuda profesional, quizás, o simplemente apoyo en otros padres y madres que buscan encontrar ese equilibrio tan necesario.

viernes, 11 de agosto de 2017

¿Dejarías a tu hij@ jugar con un espejo valioso?

Hace algunos años en uno de los talleres “La comunicación de los límites” una mamá comenta la siguiente situación:

“Tengo un espejo que aprecio mucho, tiene mucho valor para mí, y a Tomás (15 meses) le encanta jugar con él, lo quiere agarrar siempre, yo le digo que no puede agarrarlo pero no me hace caso, lo quiere, quiere tenerlo para jugar y se enoja cuando le digo que no. No sé cómo hacer para que me entienda, que entienda que se puede romper y que no puede jugar con él. “¿Cómo hago para poner ese límite?”.
En ese momento todas las mamás y papás coincidían que no era un objeto para jugar.
Desde el taller los invite a reflexionar. Primero darnos cuenta que nuestros hijos registran lo que es importante para nosotros, esos objetos tan valiosos. Ese registro no implica que comprenden que ellos no pueden tener acceso ello, por el contrario piensan “si es tan importante para mamá vale la pena tenerlo y jugar con él”, “si es valioso para mamá es valioso para mí” y más curiosidad les genera este valor sumado a la prohibición. Pensar en todo esto es el primer paso, lograr empatizar con lo que le sucede al niño.

Luego pensamos estrategias. ¿Realmente no se puede jugar con un espejo?. Hay veces que solo tenemos una mirada de las situaciones, lo que no puede ese bebé o niño es tener el espejo en la mano y manipularlo. Pero los invito a pensar todas las formas que hay de jugar con un espejo: pararnos en frente, hacer caras, bailar, hay cientos de maneras de jugar junto a nosotros.

De esta manera, ese objeto de tanto valor deja de ser algo prohibido que despierta más atención a convertirse en un objeto y momento divertido y de juego junto con mamá o papá.  

Pensar las situaciones de esta manera, convertir el conflicto en una posibilidad de aprendizaje para hijos, madres y padres. Empatizar con ellos y buscar alternativas positivas a las situaciones conflictivas es el desafío del taller virtual “La comunicación de los límites”. 

Nueva fecha de inicio del taller 16 de AGOSTO. CONTACTATE para mayor información!


miércoles, 31 de mayo de 2017

Historias de mamás y papás en primera persona - Hoy: PUERPERIOS

PUERPERIO, intromisiones y la falta de empatía con ellas, las mamás.


"No me dejaron pasar mi puerperio en paz. 
Hoy empapada de informacion me doy cuenta que no pude pasar mi puerperio tranquila, relajada, tuve que aguantar mchas cosas que no eran necesarias. Tolere muchas cosas que me angustiaron (y a veces, cuando las pienso me siguen jodiendo). 
NO, no queria que le hagan tanto upa a mi bb. NO quise que mi abuela me venga a visitar al hospital cuando tuvimos que quedarnos unos dias mas internados. 
NO queria que mis suegros le hagan unas fiesta de bienvenida cuando tenia 15 dias de vida, atravesando una dolorosa mastitis. 
NO me gusto el comentario de mi cuñada que mi bb lloraba de hambre, cuando estabamos intentando que tome teta. 
No queria volver a juntarme a comer con nuestros amigos cuando todavia daba teta con pezonera. 
NO me senti bien cuando nadie me entendio y pensaban que estaba, tensa, enojada, de mal humor. 
Tuve que seguir guardando las formas, no mande a la mierda a nadie asi que eso fue una "ayuda" para pasar las sensibilidades del postparto rápido. Pero lloraba, lloraba cuando miraba a mi bb hasta los 2 meses mas o menos. En secreto, intentando que no salgan esas lagrimas, generando terribles dolores de garganta para no llorar. 
Espero que esto ayude a otras mamás. 
Cuando tengas a tu bb date lugar de hacer o dejar de hacer lo que quieras, cuando quieras, como quieras. Todo lo que te haga bien, hacelo. 
Sé una mama lo mas feliz que puedas, son cosas que se deben respetar ya esta, el entorno tiene que entenderlo y acostumbrarse. Y si no... ***"

Gracias Malena por compartirnos tu historia.


PRISA EN EL PUERPERIO

"Tuve un parto tan poco respetado. Me trataron como una niña caprichosa, y como niña caprichosa llegué a casa con un bebé en brazos, los pezones sangrando y una herida en el alma que me costaba llorar. 
Tuve prisa, prisa por sonreir, prisa por volver a salir, prisa por tratar de regresar a un estado "normal" que nunca volvió. 
Algo se me rompió dentro. 
Mi bebé no engordaba y mi mundo conocido se había esfumado nada, ni yo, era como antes. 
Fue duro y fue hermoso. Un renacer. Romper con todo, mirar mi herida, coger a mi bebé y decidir estar para ella. Sanar para ella. Entregarme, rendirme. 
En mi segundo puerperio me he cuidado mas, respetado más.
He escuchado menos lo de fuera y más mi corazón, ha ido todo mas lento y más amable. Y también ha tenido algún rato duro, y algún aprendizaje. 
Ya no me ha costado tanto dejar ir a la que fui. Ahora abrazo a la que soy y me entrego a mi bebé.
Y sueño con que otras mujeres puedan sanar su historia como yo estoy sanando la mía". 

Gracias Soledad por compartir tu historia.


Siguen llegando relatos poniendo en palabras sentimientos de un momento en el que tuvieron que ser silenciados... el puerperio. Están todas y todos (los papás también) invitados a contarnos su historia. Poner en palabras sana, repara, alivia, bienvenidos a aprovechar este espacio con esos fines. 
 

miércoles, 24 de mayo de 2017

JUNIO - Nuevo grupo de crianza virtual


Muchas mujeres se sienten solas en este gran desafío cotidiano que es ser mamás. Estos grupos son una oportunidad para compartir la maternidad con quienes están transitando el mismo camino.

Los grupos de crianza con modalidad virtual intentan reproducir lo que ocurre en los grupos presenciales. Posibilita a quien por cuestiones de tiempo o distancia no puede formar parte en persona.

Están coordinados por psicólogas capacitadas en crianza.
Los grupos se constituyen según la edades de los hijos (grupo para mamás con bebés hasta un año y medio y otro con hijos de 2 a 5 años). Próximamente también grupo para embarazadas.

Para mayor información contactate. Si te interesa participar podes reservar tu lugar sólo 10 cupos por grupos.