jueves, 21 de mayo de 2015

¿Qué es el Parto Respetado? ¿Cómo lograrlo?



“Para cambiar el mundo es preciso cambiar la forma de nacer” Michel Odent.

Estamos transitando la Semana Mundial del Parto Respetado, que exista esta semana es por la necesidad de dar a conocer a las mujeres cuáles son sus derechos en el parto. Tener que difundir y explicar qué significa el respeto en el parto nos enfrenta a reconocer que es algo que falta en la mayoría de los partos en la actualidad. 

Un parto es respetado si…

  • Se Permite que el parto se inicie espontáneamente y se respetan los tiempos para que se desarrolle naturalmente sin apurarlo.
Esto no se cumple en la gran cantidad de partos que su fecha es programada sin causa ni emergencia médica, ya sea para cesarea o inducción. 
Asimismo, lamentablemente en la mayoría de los partos se realizan intervenciones por protocolo e innecesarias con el objetivo de apurar los tiempos, como ser: exceso de tactos, suministro de oxitocina sintética - “goteo”, rotura de bolsa, desprendimiento de membranas, episiotomías, cesáreas.

  • Se informa a las madres sobre las intervenciones médicas que pudieran tener lugar durante el proceso de parto, para permitirle que pueda optar libremente entre las diferentes alternativas.
En muchos casos el cuerpo médico se “adueña” del cuerpo de la mujer y toma decisiones sin brindarle información pertinente ni escuchar sus deseos e intereses.

  • Se trata a la mujer en forma amorosa y brindándole contención emocional. Se debe reconocer y preservar la intimidad durante el parto.
Son lamentables los relatos de mujeres a las que en sus partos las han maltratado verbalmente (descalificaciones, ironías, chistes, críticas o retos por su comportamiento). También es una falta de respeto cuando tienen que escuchar comentarios o conversaciones fuera de contexto y no relacionados a los que está sucediendo.

  • Se permite el libre movimiento. La mujer debe estar cómoda y poder elegir cuál es la mejor posición en cada momento del trabajo de parto y durante el mismo. 
Generalmente se obliga a la mujer a estar acostada. Esto es en función de la comodidad para el médico. Esta posición obstaculiza el desarrollo del parto natural y genera sufrimiento en la mujer.

  • Se facilita el contacto piel con piel entre la mamá y el bebé en las primeras horas de nacido. Es importante la no separación durante toda la estadía en la institución (siempre que el recién nacido no requiera de cuidados especiales). Estos primeros momentos son los cimientos para una lactancia exitosa y un apego seguro entre ambos. 
Esto no ocurre en la gran mayoría de los casos, cuando en el momento del nacimiento se los separa para realizar una cantidad de prácticas protocolizadas al bebé. Algunas de estas prácticas son innecesarias e invasivas y otras se podrían realizar más tarde o sobre el cuerpo de la mamá.

  • La mujer puede elegir quien la acompaña en todo momento. Estás personas cumplen una gran función en el parto qué es la de sostén emocional y facilitarán el desarrollo del mismo por brindar a la mujer contención y seguridad. Estos acompañantes pueden tener un rol activo y no meros observadores. 
En muchas instituciones aún no permiten que la mujer elija quien desee que la acompañe. Sólo el padre del bebé es la persona autorizada. Incluso en muchos establecimientos no permiten ningún acompañante en los casos que sean cesáreas.

Estas condiciones del PARTO RESPETADO son DERECHOS y están establecidos por la Ley Nacional Argentina de Parto Respetado Nº 25.929. 


La mujer y el bebé son personas sanas y protagonistas activos

La mujer embarazada no está enferma, por lo tanto no debe ser tratada como tal. Tiene que ser considerada como persona sana, de modo que se facilite su participación como protagonista de su propio parto.

En la mayoría de los partos no se respetan los mencionados derechos. La mayoría de las mujeres vivencian situaciones que implican violencia con ella, con su cuerpo o con su bebé, una violencia que aún no es reconocida como tal y está legitimada como parte del proceso.

El parto deja marcas…

El parto es un momento de crisis vital sumamente importante para la mujer. Puede ser un suceso altamente empoderante o por el contrario una experiencia traumática. 

Cómo vivamos el parto, cómo nos trataron y cómo fueron los primeros momentos en la vida del bebé tiene grandes consecuencias para ambos. 

Si estás embarazada ¿Cómo lograr un parto respetado?

INFORMÁNDOTE. Busca información de diferentes lados: textos, artículos, libros, y fundamentalmente conversando con otras mujeres. Qué te cuenten sus experiencias en partos (partos vaginales y cesáreas). Escucha sus relatos y preguntar todo lo que necesitemos. Preguntar cómo se sintieron, qué les paso, qué les gusto y qué no. Qué intervenciones les hicieron, qué motivos les dieron para realizarlas. Todo lo que te ayude a pensar cómo vivieron su parto y cómo valoran la experiencia.

Todo esto será importante al momento de elegir el equipo médico. Deberás tomarte el tiempo de conocerlos, de qué te den el lugar para preguntar, de conocer otras madres que se han atendido con ellos y cómo fueron sus experiencias.

El parto es la forma en que tu hijo llegará a este mundo y vale la pena ocuparse activamente para que sea de la manera en la que lo deseamos. 

Si ya viviste tu parto ¿Qué podes hacer sí sentís que no tuviste el parto que querías?

Muchas mujeres tienen experiencias traumáticas. El recuerdo del parto las angustia porque se sintieron vulnerables, inseguras e indefensas. Esto les genera mucho dolor y sentimiento de culpa. 

Si te pasa algo de eso animate a repensar tu parto, a encontrarte con lo mejor y lo peor de ese momento, podes enfrentarte con aquello que te afectó, si es necesario junto con profesionales adecuados, para SANAR tu parto. En caso que lo desees estoy a tu disposición para que te contactes y ayudarte a procesar la experiencia. 

Para lograr un PARTO RESPETADO es fundamental, no entregarnos simplemente al saber médico, sino reconocernos como PROTAGONISTAS ACTIVAS, confiar en nosotras y en la sabiduría natural de nuestros cuerpos.


Lic. Mariela Cacciola
Psicóloga especialista en maternidad, crianza e infancia.
Coordinadora del espacio Dulce Crianza

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