miércoles, 12 de agosto de 2015

Esos días de mamá “agotada”, mamá “ogro”, mamá “bruja”

Dedicado a todas las mamás que me escriben en esos días que sienten que no pueden más.

Esos días que la mamá “agotada”, la mamá “ogro”, la mamá “bruja” o como quieran llamarla aparece y se nos impone. 
Esos días o momentos que no podemos evitar desbordarnos. No podemos responder tranquilas. No podemos no gritar. No podemos mantener el equilibrio. 
Esos días que sentimos que no podemos más. Que yadimos todo lo que tenemos para dar. Que cada demanda nos invade y nos agobia. 
Esos días que sólo queremos salir corriendo y escapar.Que nuestros fantasmas nos dominan. 
Esos días en que nos gobierna el cansancio y la soledad es su aliada.
Esos días que cuando pasan nos dejan una sensación amarga, de tristeza y de culpa. No queremos ser así pero lo fuimos. No pudimos tener el control sobre nosotras. 
Debemos saber que esos días terminan y volverán los otros que disfrutamos. No nos castiguemos por esos días, nos hacen mamás normales y no super mujeres. 
Esos días sanan con todos los otros que fluimos amorosamente. 

Lic. Mariela Cacciola
Datos de Contacto

lunes, 20 de julio de 2015

"Y lo fundamental: ¡CONFÍO MUCHÍSIMO EN VOS! La historia de una simple frase

Hace algunas unas semanas publique en facebook este mensaje que puso un docente en los exámenes de sus alumnos: 


La publicación fue compartida por más de 30.000 personas y los casi 800 comentarios en la misma daban cuenta de la necesidad de más de estos MAESTROS. La mayoría felicitaban a este docente y muchos no dudaban en mencionar que tienen la suerte de conocer otros con el mismo compromiso y amor por esa profesión. Todo esto me motivo a ponerme en contacto con Damián Parodi y conocer un poco más sobre que motivo esta simple frase: "Y lo fundamental: ¡CONFÍO MUCHÍSIMO EN VOS!.

A continuación Damián nos comparte parte de su historia, cómo entiende la docencia y el trabajo con los alumnos. 


"Mi nombre es Damián Parodi y soy docente de escuela primaria desde el año 2001. Ya van más de doce años ejerciendo esta profesión que está emparentada con la más absoluta vocación. Tuve la fortuna de haberme graduado del Instituto Superior de Formación Docente n° 117, José Gervasio Artigas, de la ciudad de San Fernando (Bs. As.) y por el que guardo un profundo respeto y orgullo. A lo largo de todos estos años he trabajado en diferentes instituciones educativas, aprendiendo estilos de enseñanza, poniendo en práctica otros, rectificando maneras, ratificando otras, etc.

Comentar quién soy y de dónde vengo es más sencillo que encontrar una explicación a lo que una frase en una de mis evaluaciones provocó en las redes sociales y en la gente en general. La frase en cuestión (Confío muchísimo en vos) destinada a mis alumnos resume una forma de llevar adelante mi profesión que de ninguna manera nació como un proyecto preestablecido y pautado, sino como una manera de tratar de educar, tratar de enseñar. Bajo la premisa “Si como docente me aburro enseñando, qué queda para mis alumnos”, encaro el día a día buscando que mis chicos se motiven, empleando constantemente el humor y un clima de trabajo agradable, independientemente del área que me toque enseñar. Esta postura hace que siempre deba estar activo, metido en el trabajo cotidiano con la mayor cantidad de energía posible. Y de ninguna manera es fácil. Tiene sus riesgos. Tiene sus costos. Pero también sus beneficios y satisfacciones. Sin ir más lejos, lo que me está pasando lo confirma.

Para entender el significado de esa frase y lo que representa para los chicos, hay que conocer el camino previo a ella, que comienza en la etapa diagnóstica, allá por marzo. Les aviso a mis alumnos y alumnas (también a sus padres), que no he recibido información sobre el desempeño académico de ninguno de ellos por parte de las docentes de años anteriores, excepto alguna noticia de última hora que requiera que uno como maestro esté enterado para colaborar en lo que fuese (hablo de muerte de un familiar, separación de sus padres, mudanzas, embarazo, etc). Ello corta de plano con las etiquetas que ponemos a nuestros alumnos y en las que muchas veces caemos los docentes. Cada pibe y cada piba siente que le estoy dando la chance de mostrar lo mejor que tiene por la sencilla razón que no los conozco. Esto permite que se saquen la mochila de años pasados y el preconcepto que se tenga de ellos (especialmente, los negativos) y que den su mejor esfuerzo. Hasta el día de hoy, los logros son enormes y sorprendentes. Lo más lindo y que confirma el trabajo de uno, es ver cómo aquellos o aquéllas que no se sentían capaces de, por ejemplo, resolver un problema matemático, se animan a pensar, a intentarlo, a superarse a sí mismos, independientemente de si el resultado es o no correcto. 

Para finalizar, tan sólo quiero decir lo siguiente y para ello apelaré a términos futboleros: para llegar al interior de nuestros alumnos y lograr que exploten sus habilidades y capacidades “No hay que vender humo”; ellos se dan cuenta cuando uno repite frases vacías y que no están ligadas a los sentimientos. Frases que son mera formalidad y que no les suman nada a su vida escolar. Yo no soy ejemplo de nada ni para nadie. Jamás expuse mi trabajo salvo dentro del aula y para mis alumnos y alumnas. Pero tengo algo en claro. Estudié para ser maestro con la misma pasión con la que trabajo a diario y con la que busco aprender y conocer nuevas formas de enseñar, tratando de aplicarlas pero con mi toque personal. En definitiva, trabajo de lo que me gusta. Lo disfruto y padezco al mismo tiempo. Pero a la hora de hacer un balance, obtengo superávit. Tuve la fortuna de ser alumno de excelentes docentes desde lo académico pero por sobre todas las cosas, excelentísimas personas que me marcaron para bien. En honor a esas docentes, yo no puedo ser menos con mis alumnos y alumnas y tratar de que tengan la mejor escuela primaria posible."


                                                  Damián Parodi (Profesor de E.G.B. 1° y 2° Ciclo)


La educación formal de nuestros hijos necesita muchos docentes como estos, que respeten y empaticen con sus alumnos. 
Espero que esta "simple frase" haya inspirado para que sean muchos los que demuestren a sus alumnos que confían en ellos ya que será fundamental para lograr que cada niño confíe en sí mismo. "Confío mucho en vos" para luego "Confía mucho en vos".

Lic. Mariela Cacciola
Psicóloga especialista en maternidad, crianza e infancia.






viernes, 3 de julio de 2015

Carta de un bebé al que se le está enseñando a dormir

"Querida mamá:

Estoy confundido.

Estoy acostumbrado a quedarme dormido en tus suaves y cálidos brazos. Cada noche me acurruco cerca de ti; lo suficientemente cerca para oír los latidos de tu corazón, lo suficientemente cerca para oler tu dulce fragancia. Miro tu hermosa cara mientras suavemente me quedo dormido, seguro y protegido en tu amoroso abrazo. Cuando me despierto con el estómago hambriento, los pies fríos o porque necesito un abrazo, tú me atiendes rápidamente y poco después estoy profundamente dormido otra vez.

Pero esta última semana ha sido diferente.

Cada noche esta semana ha ido así. Me arropabas en mi cuna y me dabas un beso de buenas noches, apagabas la luz y te ibas. Al principio estaba confundido, preguntándome dónde te habías ido. Pronto tuve miedo y te llamé. Te llamé y te llamé mamá, ¡pero no venías! Estaba tan triste mamá. Te quería con tanto ahínco. Nunca he sentido sentimientos tan fuertes. ¿A dónde fuiste?

¡Finalmente volviste! ¡Oh, qué feliz y aliviado estaba de que hubieras vuelto! ¡Pensé que me habías dejado para siempre! Me estiré hacia ti pero no me cogías. Ni siquiera me miraste a los ojos. Me tumbaste con esos cálidos brazos, dijiste “shh, ahora es de noche” y te fuiste de nuevo.

Esto pasó de nuevo una y otra vez. Te llamé gritando y después de un rato, cada vez mayor, volvías pero no me cogías.

Después de haber gritado durante un rato, tuve que parar. Me dolía tanto la garganta. Mi cabeza latía con fuerza y mi pequeña barriga estaba gruñendo. Pero lo que más me duele es el corazón. No podía entender por qué no venías.

Después de lo que pareció una vida entera de noches como ésta, me di por vencido. No vienes cuando grito, y cuando finalmente vienes ni siquiera me miras a los ojos, y mucho menos sostienes mi cuerpecito temblando y sollozando. Los gritos duelen demasiado para seguir durante mucho tiempo.

No lo entiendo mamá. Por el día, cuando me caigo y me golpeo la cabeza, me levantas y me besas para que me sienta mejor. Si tengo hambre, me das de comer. Si me arrastro para que me abraces, lees mi mente y me llevas en brazos, llenando mi carita de besos y diciéndome lo especial que soy y lo mucho que me quieres. Si te necesito, me respondes enseguida.

Pero por la noche, cuando está oscuro y silencioso y mi lamparilla proyecta sombras extrañas en la pared, desapareces. Sé que estás cansada mamá, pero te quiero tanto. Sólo quiero estar cerca de ti, eso es todo.

Ahora, por las noches, estoy tranquilo. Pero todavía te extraño."

Obtenida de https://felizenbrazos.wordpress.com/2015/01/19/carta-de-un-bebe-al-que-se-le-esta-ensenando-a-dormir/

Estoy segura que esto es muy cercano a lo que siente un bebé en los momentos que se le está intentado enseñar a dormir con los métodos conductistas como el Duérmete Niño. No entiende lo que sucede  y se siente desamparado. Estos métodos tiene grandes consecuencias en el desarrollo emocional del bebé.
En este espacio hemos destinado varios artículos en contra de este método:
NO AL MÉTODO DUÉRMETE NIÑO 
NO AL MÉTODO DUÉRMETE NIÑO II
¿TU BEBÉ DUERME MAL? ES SANO Y NORMAL

Lic. Mariela Cacciola
Psicóloga especialista en maternidad, crianza e infancia.
Datos de Contacto



domingo, 28 de junio de 2015

¿Tu bebé "duerme mal"? Es sano y normal

Muchas mamás y papás se preocupan porque su bebé se despierta varias veces durante la noche y no dudan en expresar: “mi bebé duerme muy mal, no sé qué hacer”. Socialmente también se transmite este preocupación, ya qué es habitual que se le pregunte a los padres recientes respecto a cómo duerme su bebé y sí duerme toda la noche.



Nos han transmitido la imagen de un tierno bebe durmiendo en su cuna plácidamente. ¿Es real? 
La realidad de las noches en la mayoría de los hogares no coincide con esa imagen. Es normal que los bebés y niños se despiertan varias veces.


Frente a estos despertares los padres reciben consejos qué desconocen las necesidades de los bebés y qué no ayudan a comprenderlo: 
* No dormir a los bebés a upa 
* Dormirlo en el lugar donde pasará toda la noche
* No acudir siempre que se despierte
* Dejarlos llorar para que se acostumbre
* No levantarlo de la cuna al despertarse
* No responder a sus pedidos

Estos consejos dejan sin herramientas a los papás, si se les dicen que no lo pueden atender, que no pueden responder a ellos, que no lo pueden alzar… ¿Qué es lo que pueden hacer?. De esta forma, cansados y preocupados por el descanso de su hijo, llegan a métodos como lo que propone DUÉRMETE NIÑO. Donde se sostiene que es necesario enseñar a dormir a los bebés a costa de dejarlos llorar. Sobre este método ya hemos hablado y criticado en el artículo: NO AL MÉTODO DUERMETE NIÑO. 

ES NORMAL QUE LOS BEBÉS SE DESPIERTEN
Si no se comprende esto, se crea un problema donde no lo hay. Los despertares no son un problema en el sueño infantil, por el contrario son parte del desarrollo normal y saludable. El problema lo tienen los adultos por el cansancio que esto produce, pero no los bebés ni niños. 

Los despertares son parte de los ciclos de sueño a todas las edades. Los adultos también nos despertamos pero podemos volver a conciliar el sueño. A veces nos levantamos, vamos al baño, tomamos un vaso de agua, y otras ni nos damos cuenta que nos despertamos, porque nos damos vuelta, nos acomodamos y continuamos descansando. Esta es la gran diferencia con los bebés y niños durante sus primeros años de vida, ellos no pueden volver a conciliar el sueño por sí solos. 



Los bebés y niños necesitan de nosotros para volver a dormirse, necesitan que estemos cerca, necesitan nuestro calor, necesitan succionar (teta los bebés amamantados y/o chupete), NOS NECESITAN EN CADA DESPERTAR PARA VOLVER A DESCANSAR. 


Qué se despierten varias veces durante la noche (una, dos, tres…ocho veces) no quiere decir que no descansen bien. Por el contrario es la forma en la que ellos descansan. El sueño durante los primeros tres años de vida se caracteriza por ciclos más cortos que en los adultos, por eso la cantidad de despertares. El sueño es un proceso evolutivo y se va a ir modificando con el crecimiento del niño.

Otras causas de los despertares
Los despertares son parte de la fisiología del sueño, pero también hay otros factores que pueden influir: el hambre, el frío, la angustia del 8° mes, la salida de dientes y muelas, vivencias estresantes como mudanzas, inicio de escolaridad, etc. Todas estas circunstancias pueden generar que se despierten más veces que lo habitual, sepamos que son momentáneas.

¿Qué hacemos cuando se despiertan?
Siempre debemos atenderlo, siempre acudir a ellos y ayudarlos a volver a conciliar el sueño. Nunca desatenderlo o dejarlo llorar. Cada familia debe sentirse libre de encontrar la forma para un mejor descanso de todos. Una solución posible es compartir la cama con ellos, durante parte de la noche o todo el tiempo. De esta forma, los despertares del bebé no implican tanta movilización de la mamá o el papá para atenderlo. Al compartir la cama cuando el bebé se despierta la mamá puede responder al instante y ambos vuelven a conciliar el sueño más rápidamente. 

Es muy importante para un desarrollo emocional saludable siempre escuchar y respetar las necesidades del niño, ya sea compartiendo el cuarto o en cuarto separados, pero siempre brindarles nuestro cuidado y atención.

Los bebés nos necesitan cerca, de día y de noche, nuestra función es brindarles lo que necesitan: atención, contacto y mucho amor. Acompañar los despertares de forma respetuosa es una de las cosas más agotadoras para las mamás y los papás. Debemos tener paciencia y saber que esto cambiará, que van a crecer y ya no nos necesitarán tanto como en esos momentos.

En el Día Mundial del Sueño Feliz: 
#AcompañaréTusSueños

Lic. Mariela Cacciola
Psicóloga especialista en maternidad, crianza e infancia.
Datos de Contacto.


GRUPOS DE CRIANZAS VIRTUALES 
PARA MAMÁS CON BEBÉSPodes consultar más información.

domingo, 14 de junio de 2015

"Soy el papá ¿Qué puedo hacer?". Sus funciones en los primeros tiempos de la crianza

Actualmente los hombres son protagonistas en la crianza, se informan y desean participar activamente en los cuidados del bebé. Sin embargo, muchos papás se encuentran desconcertados con el nacimiento de su bebé sin saber cuál es su lugar. Es habitual que no se los haya acompañado e informado de la misma manera que a las mamás. Generalmente los cursos de "pre-parto" están dirigidos a ellas y la mayoría de la información accesible habla de los bebés y de las mamás; muy poco de ELLOS.

Los primeros tiempos son difíciles para todos, implican un desequilibrio familiar en el que cada uno deberá reacomodarse y desempeñar nuevos roles. Las funciones de la mamá son visibles más fácilmente, debe brindarse a la unión con su bebé para lograr la lactancia materna y satisfacer su necesidad de contacto.

Muchos hombres sienten qué mamá y bebé son los protagonistas en estos momentos y que ellos quedan por afuera de la relación. La mayoría de los bebés amamantados no sólo buscan a su mamá para ser alimentados, sino que es ella la que brinda consuelo y la que puede calmarlos más fácilmente cuando lloran. Frente a esto muchos papás se sientan menos importantes e incluso inútiles por no poder alimentar o calmar a su bebé

Debemos transmitirles la importancia de sus funciones, su presencia y su desempeño en estos primeros momentos, tanto para el bebé, la mamá y toda la familia. 

¿Qué pueden hacer los padres? ¿Cuáles son sus funciones? 

· Sostén emocional
El puerperio es un momento muy movilizante para la mujer. Ella debe acomodarse a la nueva realidad con molestias físicas y un desajuste hormonal que no son fáciles de llevar por momentos. El hombre debe poder comprender la situación y acompañarla. 
Su principal función en estos primeros tiempos es la de sostener y facilitar la relación mamá – bebé. La mamá tiene que conectarse con el bebé, lo cual implica una entrega física y emocional que para lograrla necesita que se la acompañe. Será muy importante transmitirle seguridad, apoyo y confianza en sus tareas de madre para que se sienta tranquila y confíe en su desempeño.

· Conexión con el mundo 
En estos primeros momentos de conexión entre mamá y bebé, la mujer necesita “meterse para adentro” para establecer el vínculo con el bebé y descubrir su mundo. Para esto requiere de alguien que la proteja y sea el intermediario con el mundo exterior. Por ejemplo, implica atender llamados telefónicos, organizar las visitas si son excesivas, frenar todo tipo de comentarios o críticas de otros que puedan afectar a la mujer. Su función será resguardar el mundo en el que están en esos momentos la mamá y el bebé. 

· Vínculo con el bebé
Los bebés no sólo se alimentan y buscan consuelo, también duermen, necesitan estar en brazos, ser cambiados, bañados, mimados. Los papás pueden hacer todas cosas con sus bebés para de a poco ir construyendo el vínculo con ellos. 

· Atender a los hijos mayores
En caso que tengan otros hijos, el hombre debe prestar suma atención a las necesidades de ellos. Lograr brindarle el afecto y la contención que necesitan frente la llegada de un hermanito. Fortalecer el vínculo respondiendo a sus necesidades y ocupar los espacios que hasta ese momento estaba la mamá. 

· Ocuparse de las tareas domesticas
La atención en los primeros tiempos de bebé ocupa completamente a la mujer. Su entrega es total y no le queda mucho tiempo ni energías para otras tareas. Es importante que el hombre pueda realizar u organizar quién se ocupe de las tareas de la casa, la comida, las compras, la ropa, etc, etc, etc.



Estas son algunas de las funciones durante los primeros tiempos de llegada de un nuevo bebé a la familia. Con el tiempo y el crecimiento de los hijos, la familia se irá reorganizando y se van modificando los roles de cada uno. 
Cuando el niño empieza a depender menos de la mamá y tener mayor registro de los otros también aumenta la relación con el papá. El vínculo entre ellos se va creando y consolidando día a día.

A todas las edades se diferencian los roles de la mamá y el papá, no tenemos que esperar que sean iguales sino que cada uno reconozca la importancia de su lugar. Hay varias investigaciones que afirman que los papás juegan más que las mamás. Se asocia a ellas principalmente con los momentos de seguridad, afecto y consuelo; mientras los papás participan mayormente en los momentos de exploración, innovación y juego. Para llegar a estos momentos de la relación se necesita tiempo y paciencia. Poder cumplir esa primera gran función de SOSTEN de la relación mamá – bebé va a crear los cimientos para el futuro vinculo de juego, conexión y amor. 

Actualmente son muchos los hombres que eligen ser papás comprometidos en la crianza de sus hijos. Su presencia y participación es sumamente beneficioso en diferentes aspectos del desarrollo emocional de los niños.


Lic. Mariela Cacciola 
Psicóloga especialista en maternidad, crianza e infancia.